Plagas de las que no te podrás librar en invierno

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Plagas de las que no te podrás librar en invierno

En el control de plagas, nunca hay que bajar la guardia, sea la época del año que sea. En función de la temperatura, se ven más o menos, pero estar, siempre están.

Las bajas temperaturas han llegado para quedarse durante un buen rato -unos mesecitos, nada más-, y existe la idea generalizada de que durante esta época del año, el frío hace que las plagas desaparezcan, ¡pero nada más lejos de la realidad!

Aunque bueno, esta idea tiene una cierta lógica. En primavera y verano, el buen tiempo facilita que las plagas campen a sus anchas y estén más a la vista. Sin embargo, en invierno, siguen estando, pero más escondidas, por eso se tiende a pensar que han desaparecido por completo.

En esto de refugiarse de la lluvia, las heladas y demás fenómenos meteorológicos invernales, hay tres animales especialistas: la cucaracha, las ratas y los ratones. Abandonan las calles y los desagües, que son -por así decirlo- su casita de la playa, y se buscan un lugar más acogedor para resguardarse. Y este lugar no es otro que nuestros hogares, oficinas…, pues aquí es donde encuentran las condiciones óptimas de vida y reproducción. Condiciones óptimas en las que, por cierto, tiene mucho que ver la utilización de la calefacción en las casas y edificios en general.

Por esta razón, aunque sea invierno, nunca hay que bajar la guardia en lo que al control de plagas se refiere. A continuación, te contamos cómo mantener tu casa libre de estos desagradables intrusos. ¡Toma nota!

La cucaracha: la reina de las cocinas, comedores y baños

control de plagas cucarachas

El control de plagas de cucarachas es uno de los más frecuentes, ya que es una de las especies con mayor incidencia a nivel mundial.

Las cucarachas son las reinas de las cocinas, los comedores y baños. Las encantan estos sitios donde disponen de lo que necesitan para vivir y proliferar: agua, humedad y alimento. Te preguntarás: ¿cómo llegan hasta aquí? Pues de muchas maneras como, por ejemplo, en cajas, dispositivos electrónicos, bolsas del súper, por las tuberías de agua caliente…

En cuanto las detectes, ponte manos a la obra para acabar con ellas o contacta con especialistas para que lo hagan por ti. Su presencia puede tener consecuencias peligrosas. Entre ellas, destaca la contaminación de los alimentos debido a que los patógenos se propagan dentro de su cuerpo, esparciéndolos a través de los excrementos y saliva. También ocasionan alergias y acentúan los síntomas del asma, sobre todo, en los niños.

Lo ideal, para evitar problemas, es que procures tener los muebles y suelos limpios sin restos de alimentos en el día a día. Y cuando hagas limpiezas más a fondo en toda la vivienda, presta especial atención a la cocina y los baños. Los electrodomésticos, motores, cajones y muebles son el hábitat preferido de las cucarachas.

Los ratones y su ‘manía’ de roer todo lo que se les pone por delante

De las cucarachas pasamos a los roedores. En concreto a los ratones -después nos centraremos en las ratas-.

Para algunos, es escuchar o leer la palabra ratón y entrarles un repelús de miedo -a no ser que se trate del Ratoncito Pérez, claro-. Con los ratones también hay que tomar precauciones en los hogares en invierno, pues es casi seguro que nos hagan una visita para estar al calorcito o, al menos, lo intenten.

Lo habitual es que aniden en espacios oscuros como las cámaras de aire de los techos, sótanos y áticos. Los roedores provocan serios estropicios en las casas. Roen estructuras, cables y todo lo que se les ponga por delante, llegando a originar roturas y cortocircuitos eléctricos. A esto hay que sumar la facilidad que tienen para contaminar alimentos y diseminar patógenos y todo tipo de parásitos.

El control de plagas de ratones pasa por tapar y reparar grietas para evitar que accedan al interior de las viviendas. El almacenamiento de la comida en cajas es crucial para que no quieran quedarse en tu casa: son felices en zonas sucias y desordenadas e irán en su busca. Y si hay algo que delata su presencia son sus característicos excrementos. Son muy útiles para investigar si hay presencia de ratones cerca. Igualmente, sirven como pistas los alimentos comidos y las marcas de que algo ha sido roído.

La rata gris o de alcantarilla, siempre en busca de un buen sótano

control de plagas ratas

Y siguiendo con los roedores, ahora toca hablar de las ratas, otra de las plagas a las que hacer frente en invierno.

Para las ratas, el paraíso son los sótanos, los montones de escombros -o de lo que sea-, y también se dan mucha maña para hacer madrigueras en el suelo al lado de estructuras sólidas. Roen cualquier material y propagan numerosos patógenos, además de contaminar alimentos.

Dentro de las acciones para el control de plagas de ratas no pueden faltar: la inspección del exterior de la casa para solucionar cualquier apertura que dé vía libre a la rata; acabar con los puntos de humedad, sobre todo en áreas estrechas y sótanos, y dar un repaso periódicamente por las diferentes estancias de la vivienda para comprobar si hay signos que indiquen su presencia.

Resumiendo, cucarachas, ratas y ratones son esas tres plagas de invierno que nos pueden sorprender en cualquier momento. ¿Lo bueno? Que ahora con estas pautas ya sabes cómo actuar, aunque lo mejor, ante cualquier problema, es que te pongas en contacto con profesionales del sector para que te brinden una solución efectiva.

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